Desde el inicio de la feria popular Zapopum, en 2005, las finanzas de la Universidad de Guadalajara han mermado en más de 84 millones de pesos debido al fracaso del festival. El actual rector, Carlos Briseño, anunció que buscará cancelar las obligaciones que atan a la casa de estudios a esa serie de espectáculos comerciales –impulsados por el exrector Raúl Padilla y el empresario Jorge Vergara– que en sus documentos constitutivos se disfrazan de proyecto cultural.
La Universidad de Guadalajara (UdeG) derrochó al menos 84 millones de pesos en las tres ediciones de Zapopum (2005, 2006 y 2008), la feria popular organizada por quien fuera rector de ese centro de estudios, Raúl Padilla López, y por el dueño de Omnilife, Jorge Vergara, cuando el priista Arturo Zamora era presidente municipal de Zapopan y candidato a gobernador.
Las dos instituciones y la empresa conformaron la Fundación Feria de Zapopan, A.C., y para financiarla aportaron 8.5 millones de pesos cada una, es decir, 25 millones 500 mil pesos en total.
En sus dos primeros años, el festival se empalmó con las Fiestas de Octubre, a las que pretendía suplantar, pero fracasó desde el primer año y cada uno de los organizadores tuvo que dar otros 7 millones para cubrir las pérdidas.
A pesar del fracaso, la UdeG mantuvo su apoyo a la feria en 2006 y aportó 9 millones 600 mil pesos de su presupuesto. En 2007 Zapopum se canceló debido a las pérdidas millonarias que sufrió en las dos ediciones anteriores, pero se reanudó en 2008, cuando la Universidad le destinó aproximadamente 10 millones de pesos y otro tanto le aportó Vergara Madrigal.
En esta ocasión el ayuntamiento no puso dinero, sino que aportó servicios de seguridad, limpieza y jardinería con un costo estimado de 3 millones de pesos.
En la edición del 19 de abril al 11 de mayo pasados no se vendieron boletos suficientes para el palenque, por lo que cancelaron su participación artistas como Paquita la del Barrio, Timbiriche, Ricardo Montaner, Ninel Conde, El Chico y El Flaco Elizalde, el Conjunto Primavera, Ramón Ayala y José Luis Rodríguez, El Puma.
Durante esos 24 días asistieron 400 mil personas a todos los actos de la feria, menos de la mitad de las 850 mil que concurrieron en 2006.
Ante esa situación, el pasado 26 de mayo el rector de la UdeG, Carlos Briseño Torres, adelantó a los medios que se reunirá con los responsables del Corporativo de Empresas Universitarias, que preside Raúl Padilla, para analizar la conveniencia de cancelar Zapopum a fin de no seguir “metiendo dinero bueno al malo”.
Promoción “cultural”
En el oficio DGDC/1982/06 de la Universidad de Guadalajara, firmado por el entonces director general de Cultura, Jeffrey Steven Fernández Rodríguez, se afirma que Zapopum cumple con los objetivos institucionales de promoción cultural.
Para la casa de estudios, esta feria “es un producto cultural y artístico que integra ante la comunidad los múltiples esfuerzos que realiza la Universidad en el fomento a la cultura y las artes, tanto en el ámbito universitario como fuera de éste”.
De acuerdo con Fernández Rodríguez, el proyecto forma parte del Plan de Desarrollo Institucional 2002-2010, en donde “se define las políticas generales de extensión y difusión cultural de la UdeG”. Una de las exigencias del plan es “reconocer y difundir el patrimonio cultural y natural de la región y del país y el mundo como base del desarrollo sustentable; favorecer la participación social en los diversos procesos culturales y fortalecer nuevas formas de expresión y comunicación artística”.
Según este documento, Zapopum también cumple la Estrategia 4.3.4 de este plan: “contribuir al desarrollo cultural y científico de la región centro occidente del país, contando con la infraestructura que impulse el desarrollo de la oferta artístico-cultural universitaria en la Zona Metropolitana de Guadalajara”.
Además, prosigue el oficio, contribuye a la Estrategia 4.3.6: “Mantener a la vanguardia los proyectos de difusión cultural para el desarrollo de las disciplinas artísticas, de la divulgación de la ciencia y la tecnología, el conocimiento tradicional, la promoción de la lectura y la formación permanente de nuevos públicos. Para ello se pretende incrementar la presencia internacional en las actividades de difusión cultural, científica y tecnológica”.
Precisamente la creación de Zapopum fue una respuesta a las graves carencias de infraestructura, de oferta diversificada y de calidad cultural, dice el documento.
Sangría presupuestal
En 2005 la Fundación Feria de Zapopan, A.C., acondicionó para las actividades de Zapopum más de 300 mil metros cuadrados, propiedad de la UdeG, en la confluencia de las avenidas Parres Arias, Enrique Díaz de León y el Anillo Periférico Norte (las llamadas Naves Industriales Belenes, en Zapopan).
Ahí, la institución educativa gastó 4 millones de pesos para construir la infraestructura de Calle 2 –el espacio donde se lleva a cabo la feria–, así como unos 10 millones en la edificación de un ágora con capacidad para mil 800 personas y en el acondicionamiento de un palenque para casi 4 mil, según difundieron entonces los medios de comunicación.
Además, la UdeG invirtió 11 millones 193 mil pesos para contratar a los artistas que participaron en esa primera edición del festival. “Este monto incluye pagos de honorarios a los artistas, productores y grupos participantes que cuentan con contratos de confidencialidad por sus pagos”, se aclara en el oficio DGDC/1982/06.
Entre otros, se contrató a Kumbia Kings, K-Paz de la Sierra, Sonora Caliente, Pablo Montero, Genitálica y Yahir, para cuyo hospedaje se pagaron
618 mil 709 pesos, 552 mil por gastos de producción y 1 millón 119 mil pesos por transporte aéreo. En este último rubro se pagaron 479 mil pesos al año siguiente.
Así mismo, la UdeG erogó 11 millones de pesos en equipos de audio e iluminación para las presentaciones de esos artistas y 13 millones 964 mil pesos en “producciones”.
Para la segunda edición de la feria, en 2006, la Universidad aportó 5.5 millones de pesos, y para la más reciente aportó más de 9 millones 600 mil, aunque el actual director de Cultura de la UdeG, Igor Lozada, había afirmado que la casa de estudios sólo participaría con 5 millones de pesos.
La institución educativa está atada desde el principio al festival. Las instituciones que formaron la Fundación Feria de Zapopan, A.C., firmaron un contrato atípico que consta de 13 cláusulas. En la segunda se advierte que “las partes se obligan a que la persona jurídica creada (la asociación civil) tenga una duración de 25 años obligatorios para las partes que la constituyen, con la opción de prorrogar el término por un período igual”.
En la cláusula tercera la UdeG, como dueña de los predios donde se lleva a cabo la feria, “se obliga a arrendar(los) a la asociación civil durante los años 2005, 2006 y 2007, en condiciones preferenciales para la feria”.
Este trato preferencial tendrá vigencia “hasta que quede terminado el recinto ferial JVC, a construirse en el municipio de Zapopan o (hasta que) la asociación civil determine un lugar alterno para el desarrollo de la feria”.
En la cláusula cuarta, las dos instituciones y la Fundación Cultural Omnilife acuerdan: “una vez que venza el término del arrendamiento señalado, y de manera posterior al momento de darse las condiciones para ese efecto, se cambiará de lugar el recinto ferial al núcleo JVC a construirse a partir de 2008”.
A su vez Omnilife –se dice en la cláusula quinta– “se obliga a que las condiciones de arrendamiento del mismo tendrán que ser preferenciales para la feria Zapopum”.
Según la cláusula décima, “las partes acuerdan que los remanentes que en su caso llegaren a generarse, se destinarán para la ejecución de obras de interés público, mismas que serán designadas por cada una de ellas”.
El contrato está fechado el 7 de abril de 2005 y lleva las firmas de Arturo Zamora, por el ayuntamiento; de José Trinidad Padilla López y Carlos Briseño Torres, rector y secretario general de la UdeG, y de Jorge Vergara, por Omnilife.
No podía faltar el jefe del Grupo Universidad, Raúl Padilla López, que en el acta constitutiva de la asociación civil aparece como miembro del Consejo de Directores.
Formalizada ante el notario público número 20, Adalberto Ortega Solís, dicha acta establece que uno de los objetivos de la Fundación Feria de Zapopan será organizar, promover, difundir y dirigir el festival anual denominado Zapopum, que tendrá “contenidos culturales, de entretenimiento, comerciales, gastronómicos y deportivos, entre otros”.
Según este documento, la Fundación Feria de Zapopan también podrá “fomentar, promover, impulsar y apoyar cualquier actividad que fortalezca el desarrollo educativo, cultural, deportivo y social de la sociedad jalisciense en general y de la zapopana en particular, mediante la organización de toda clase de ferias, congresos y en general eventos que estimulen el desarrollo de toda clase de productos, bienes y servicios de la industria y el comercio”.
Víctor M. López Álvaro
martes, 10 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario